En Salud Digital Integrada resguardamos la confidencialidad de la información de nuestros usuarios. A continuación se detallan las condiciones bajo las cuales se recopilan, utilizan y protegen los datos personales dentro de la Plataforma.
Esta Política explica el tratamiento de datos personales realizado a través de Salud Digital Integrada, en adelante también “SDI” o la “Plataforma”. Comprende los sitios web, aplicaciones, portales e interfaces mediante los cuales interactúan usuarios, pacientes, representantes, cuidadores, profesionales y prestadores de salud.
La navegación pública puede generar información técnica, como la dirección IP, el tipo de dispositivo, los registros de seguridad y las cookies indispensables para el funcionamiento del servicio. En las áreas autenticadas se tratarán, además, datos de identificación y antecedentes relativos a la salud, que tienen el carácter de sensibles.
La aceptación de esta Política no reemplaza los consentimientos que deban solicitarse para una finalidad determinada. La incorporación de antecedentes de salud, la conexión con una fuente externa, el acceso de un prestador o la participación en una investigación requerirán la autorización que corresponda en cada caso.
La Plataforma es operada por SALUD DIGITAL INTEGRADA SpA, RUT N° 77.720.978-7, sociedad constituida y domiciliada en Chile, con domicilio en Las Pimpinelas 765, Concón, Región de Valparaíso.
SDI tiene la calidad de responsable del tratamiento respecto de aquellas operaciones cuyas finalidades y medios determina directamente, tales como la creación y administración de cuentas de usuario, la seguridad de la Plataforma, la facturación de sus servicios, la atención de consultas y el cumplimiento de sus obligaciones legales.
Las personas pueden dirigir consultas, solicitudes y reclamos sobre el tratamiento de sus datos personales a:
SDI dará respuesta dentro de los plazos establecidos en la normativa aplicable e informará el resultado por el mismo canal de ingreso, salvo que la persona indique otro.
Cuando un prestador de salud —institucional o individual— determine por sí mismo las condiciones, finalidades y alcance de una atención, y utilice SDI únicamente como soporte tecnológico para su ejecución o registro, dicho prestador conservará la calidad de responsable respecto de los datos personales relativos a la salud generados con ocasión de esa atención, incluida la ficha clínica y sus antecedentes asociados.
En tales casos, SDI actuará como encargado del tratamiento, por cuenta y siguiendo las instrucciones documentadas del prestador. En esa calidad, SDI:
Estas obligaciones constarán en el respectivo contrato o acuerdo de encargo suscrito entre SDI y el prestador.
Si SDI y un prestador determinan conjuntamente las finalidades y medios de una operación de tratamiento, ambos tendrán la calidad de corresponsables. En ese caso, la distribución de responsabilidades —en especial respecto del deber de información, la atención de los derechos de la persona y la gestión de incidentes de seguridad— constará por escrito en el acuerdo correspondiente y se pondrá a disposición de la persona afectada en términos claros, sencillos y comprensibles.
Sin perjuicio de lo anterior, la persona podrá ejercer sus derechos ante cualquiera de los corresponsables, quienes coordinarán internamente la respuesta.
En la Plataforma se identificará, de manera visible y previa a cada atención o servicio, la entidad que actúa como responsable del tratamiento respectivo. Ante cualquier duda, la persona puede solicitar esa información a través de los canales indicados en el punto 2.2.
La idea que inspira el proyecto es que cada persona pueda consultar y trasladar sus antecedentes de salud sin depender de un establecimiento determinado. Para ello, SDI reunirá información proveniente de distintos momentos y fuentes, procurando que el usuario conserve el control sobre quién accede, a qué antecedentes y durante cuánto tiempo.
Ese propósito debe conciliarse con la regulación sanitaria. La persona es titular de los datos que le conciernen y puede ejercer los derechos que la ley le reconoce; sin embargo, la ficha clínica originada por una atención es un instrumento obligatorio y permanece bajo custodia del prestador que efectuó dicha atención. La existencia de una copia o visualización en SDI no reemplaza el registro de origen ni libera al prestador de sus deberes.
La Plataforma distinguirá claramente entre:
El cierre de la cuenta no supondrá la eliminación de antecedentes que un prestador deba conservar por mandato legal. Tampoco la interoperabilidad habilita un acceso general: cada consulta debe responder a una finalidad asistencial o a otra causa permitida por la ley.
Según las funciones que se habiliten, SDI podrá tratar las siguientes categorías de información:
Los datos biométricos o de geolocalización sólo se incorporarán si una funcionalidad concreta los requiere. Antes de hacerlo se informará el sistema utilizado, su finalidad, el período de tratamiento y la forma de ejercer los derechos correspondientes.
La información podrá provenir del propio titular; de su representante o cuidador debidamente habilitado; de profesionales y prestadores que participen en su atención; de sistemas clínicos interoperables; de servicios expresamente conectados; o de dispositivos y aplicaciones que el usuario decida vincular. La fuente deberá conservarse junto con el antecedente.
El fundamento jurídico no será necesariamente el mismo para todas las operaciones. Hasta el 30 de noviembre de 2026 se aplicará el régimen actualmente vigente de la ley N° 19.628 y se recabará la autorización del titular cuando sea exigible. A partir del 1 de diciembre de 2026 podrán utilizarse las demás fuentes de licitud incorporadas por la ley N° 21.719, siempre que concurran sus requisitos. Las reglas generales sobre contrato o interés legítimo no desplazan las normas especiales aplicables a los datos sensibles y de salud.
| Finalidad | Datos comprendidos | Fundamento |
|---|---|---|
| Cuenta y autenticación | Identificación, contacto, credenciales, dispositivos y registros de seguridad. | Autorización o habilitación legal aplicable. Desde el 1 de diciembre de 2026, ejecución del contrato cuando corresponda. |
| Registro personal de salud | Antecedentes de salud, documentos clínicos y datos aportados o conectados por la persona. | Consentimiento expreso, normativa sanitaria o instrucciones del prestador responsable, según el origen y uso del dato. |
| Atención e interoperabilidad | Información necesaria para la atención, identidad del prestador y alcance de la autorización. | Autorización verificable del paciente o habilitación legal vinculada a la atención y continuidad del cuidado. |
| Seguridad y soporte | Consultas, registros de acceso, eventos de seguridad, dirección IP, sesión y antecedentes de soporte. | Autorización o deber legal. Desde el 1 de diciembre de 2026, contrato o interés legítimo ponderado, únicamente respecto de datos no sensibles. |
| Analítica y mejora | Información agregada o anónima y, sólo cuando sea necesario, datos seudonimizados. | Los datos anónimos quedan fuera del régimen de datos personales. En los demás casos se requerirá consentimiento u otra base específica; los datos de salud no descansarán en un interés legítimo general. |
| Comunicaciones | Correo, teléfono y preferencias de contacto. | Relación de servicio para avisos operativos y consentimiento separado para comunicaciones promocionales. |
La base jurídica debe comprobarse para cada operación y no sólo para la Plataforma considerada en conjunto.
El consentimiento relativo a datos sensibles será previo, expreso, específico y susceptible de ser acreditado. SDI conservará la versión aceptada, la identidad de quien lo otorgó, su finalidad, alcance, fecha y eventual revocación.
Las finalidades opcionales se presentarán por separado y sin casillas preseleccionadas. La negativa a recibir publicidad, participar en estudios o conectar servicios no esenciales no impedirá utilizar las prestaciones básicas de la Plataforma.
La calidad de profesional de la salud no confiere por sí sola acceso al registro de una persona. La autorización deberá individualizar al destinatario, la información comprendida, la finalidad y su vigencia. Cuando el acceso provenga directamente de la ley, se limitará igualmente a lo indispensable para la atención o función que lo justifique.
De acuerdo con las funciones finalmente implementadas, la cuenta permitirá:
La revocación no afectará las operaciones lícitamente realizadas con anterioridad ni los deberes de conservación que subsistan. Si se habilita un acceso de emergencia, deberá quedar justificado, limitarse a los datos imprescindibles, generar una alerta y ser objeto de revisión posterior.
Cada antecedente conservará su fuente, autor, fecha, hora y condición: declarado por el usuario, importado, validado o registrado clínicamente. Los datos aportados por la propia persona pueden no haber sido verificados por un profesional, circunstancia que debe ser visible para quien los consulte.
Las correcciones no borrarán silenciosamente la información original cuando deba preservarse la historia clínica o la trazabilidad. La modificación indicará su autor, fecha y motivo, y las discrepancias entre fuentes se resolverán sin alterar indebidamente el registro de origen.
SDI es una herramienta de organización y continuidad de la información. No sustituye la evaluación del paciente, el juicio profesional ni los canales de urgencia. Salvo que se identifique expresamente una prestación sanitaria y al prestador responsable, la sola disponibilidad de antecedentes en la Plataforma no constituye una atención médica.
Los datos solo se comunicarán cuando exista una finalidad determinada y una habilitación jurídica suficiente. Según el servicio contratado, podrán recibirlos:
Los profesionales y prestadores que intervengan en la atención, dentro del alcance autorizado o permitido por la ley; Los proveedores tecnológicos que actúen por cuenta de SDI, sujetos a contrato, confidencialidad, instrucciones documentadas y prohibición de uso propio; Las autoridades y tribunales competentes, ante un requerimiento válido y limitado a sus atribuciones; y Una entidad sucesora en caso de reorganización, fusión o adquisición, bajo deberes equivalentes y sin extender las finalidades originales.
SDI mantiene una nómina actualizada de sus proveedores y subencargados, con indicación de la finalidad del servicio y la ubicación del tratamiento, la que puede solicitarse en contacto@med-sdi.cl.
Los datos se alojan y respaldan en infraestructura de proveedores de servicios en la nube, cuyos centros de datos pueden encontrarse en Chile o en el extranjero. Cuando exista tratamiento fuera de Chile, SDI informará el país de destino, la entidad receptora y la garantía adoptada para asegurar un nivel de protección adecuado, y exigirá contractualmente a dichos proveedores obligaciones equivalentes a las previstas en esta Política.
SDI no vende ni arrienda datos personales. Tampoco entregará antecedentes de salud a anunciantes, empleadores, establecimientos educacionales, aseguradoras o entidades financieras para publicidad, selección, tarificación o evaluación de riesgo, salvo autorización legal expresa y específica aplicable al caso. Una cláusula genérica incorporada a las condiciones de uso no será suficiente.
Las comunicaciones necesarias para administrar la cuenta o informar incidentes forman parte del servicio. Los mensajes promocionales serán voluntarios, se identificarán como tales y contendrán un mecanismo simple para suspenderlos.
No se formarán audiencias publicitarias a partir de diagnósticos, tratamientos, medicamentos, exámenes, discapacidad, embarazo, salud mental u otros datos sensibles. Tampoco se instalarán píxeles publicitarios de terceros dentro de las áreas autenticadas que contengan información de salud.
La analítica utilizará preferentemente datos agregados y anónimos. Los antecedentes identificables o seudonimizados de salud no se destinarán a investigación, publicaciones ni entrenamiento de modelos generales de inteligencia artificial sin una base jurídica específica, evaluación previa de riesgos y, cuando corresponda, consentimiento separado y autorizaciones éticas o sanitarias.
Si en el futuro se adoptan decisiones automatizadas que produzcan efectos jurídicos o afecten significativamente a una persona, se informará su existencia y lógica relevante. El usuario podrá pedir una explicación, formular observaciones y solicitar revisión humana. Ninguna herramienta automatizada sustituirá la responsabilidad del profesional que adopte una decisión clínica.
La sensibilidad de la información exige medidas proporcionales al riesgo y revisadas periódicamente. El diseño definitivo deberá contemplar, al menos:
Ante una vulneración, SDI procurará contenerla, investigará sus causas y dejará constancia de las medidas adoptadas. Las autoridades y las personas afectadas serán informadas cuando corresponda, indicando de manera clara los datos comprometidos, las posibles consecuencias y las medidas de resguardo. También se cumplirán los reportes de ciberseguridad que resulten aplicables atendida la actividad y calificación jurídica de la entidad.
Los datos se conservarán mientras sean necesarios para la finalidad que justificó su tratamiento y exista una base jurídica para mantenerlos. SDI mantiene una tabla interna de conservación que distingue, al menos:
Al cerrar la cuenta se revocarán los accesos que dependan de ella, se ofrecerá una exportación de los antecedentes cuando proceda y se eliminarán o anonimizarán los datos que carezcan de fundamento para continuar almacenados. La supresión de una copia alojada en SDI no obliga al prestador a destruir la ficha clínica que deba custodiar.
El titular podrá solicitar información sobre el tratamiento, acceder a sus datos y pedir su rectificación, eliminación o bloqueo en los casos previstos por la ley. Podrá también retirar el consentimiento sin efecto retroactivo. A partir de la entrada en vigencia de la ley N° 21.719 se aplicarán, además, los derechos de oposición y portabilidad en los términos establecidos por esa normativa.
Las solicitudes se enviarán a privacidad@med-sdi.cl o mediante CONTACTO. Deberán identificar al solicitante, el derecho que ejerce, los datos involucrados y un medio de respuesta. La verificación de identidad será razonable y no exigirá antecedentes innecesarios.
Si la solicitud se refiere a un registro clínico generado por un prestador, podrá ser necesaria la intervención de ese prestador como custodio y responsable. SDI facilitará la derivación y seguimiento, pero una modificación visible en la cuenta no sustituye la corrección del registro de origen.
Desde el 1 de diciembre de 2026, el titular podrá reclamar ante la Agencia de Protección de Datos Personales cuando la solicitud no sea respondida oportunamente o sea rechazada sin fundamento suficiente, sin perjuicio de las acciones judiciales y competencias sanitarias o de consumo que correspondan.
El tratamiento de sus datos atenderá a su interés superior, a su autonomía progresiva y a su derecho a la confidencialidad en salud. La creación y administración de perfiles dependientes exigirá comprobar la identidad de quien actúa y el título que lo habilita para representar al menor.
La Plataforma contempla perfiles separados para el menor y su representante, límites al acceso de este último según la edad y la naturaleza del antecedente, y un procedimiento de traspaso del control de la cuenta al cumplirse la mayoría de edad o antes, cuando corresponda conforme a la autonomía progresiva del adolescente. Los criterios etarios, las formas de acreditación de la representación y las situaciones en que la confidencialidad admite excepciones se detallan en la documentación operativa de SDI y se informan en la Plataforma al momento de crear el perfil.
Toda persona mayor de edad se presume capaz de decidir sobre sus datos, con independencia de su edad, estado de salud o condición de discapacidad. Un tercero solo podrá acceder a su cuenta o gestionarla cuando exista un título que lo habilite —una resolución judicial, un mandato u otro instrumento válido— o cuando la propia persona haya autorizado ese acceso a través de la Plataforma, definiendo su alcance y duración.
Cuando la persona cuente con apoyos para la toma de decisiones, la función del apoyo es facilitar la manifestación de su voluntad, no sustituirla. La persona podrá revocar en cualquier momento las autorizaciones que haya otorgado.
Los datos de niños, niñas y adolescentes, y los de personas cuyas cuentas se gestionen mediante representación o apoyo, no se utilizarán para publicidad conductual, elaboración de perfiles comerciales ni comunicaciones promocionales.
SDI podrá utilizar cookies indispensables para la autenticación, seguridad, continuidad de sesión y funcionamiento del servicio. Las cookies de analítica o personalización que no sean necesarias solo se activarán previo consentimiento del usuario, y podrán retirarse en cualquier momento desde el centro de preferencias de cookies.
Una Política de Cookies identificará cada tecnología, su proveedor, finalidad y duración. No se utilizarán identificadores de terceros para inferir condiciones de salud ni seguir al usuario con fines publicitarios dentro del área clínica.
Esta Política podrá modificarse para reflejar cambios legales, técnicos o funcionales. Se mantendrá disponible la versión vigente, su fecha y un resumen de las modificaciones relevantes. Si el cambio incorpora una finalidad incompatible o amplía de manera sustancial un tratamiento basado en consentimiento, se solicitará una nueva autorización antes de aplicarlo.
El texto ha sido preparado considerando la Constitución Política de la República; la ley N° 19.628 y las modificaciones introducidas por la ley N° 21.719; la ley N° 20.584, modificada, entre otras, por las leyes N° 21.541 y N° 21.668; el decreto supremo N° 41 de 2012 del Ministerio de Salud; el decreto N° 6 de 2022 sobre acciones de salud a distancia; la Norma General Técnica N° 237; la ley N° 19.799 sobre documentos y firma electrónica; la ley N° 21.663 Marco de Ciberseguridad; y la legislación de protección al consumidor, en cuanto resulte aplicable.
La determinación definitiva dependerá de la arquitectura técnica, de los servicios efectivamente ofrecidos y de la calidad en que actúe SDI frente a cada prestador. Si la Plataforma ejecuta acciones de salud digital o almacena y trata datos en los supuestos regulados por la normativa sanitaria, deberá cumplir el régimen de acreditación y los estándares técnicos que correspondan antes de iniciar esas funciones.
Las consultas sobre privacidad, seguridad o ejercicio de derechos deberán dirigirse a: